Dicen que el primer concierto de Beirut fue un desastre: entradas a destiempo, falta de coordinación... Parece que la banda ha trabajado a conciencia para dejar esos momentos bien lejos. Zach Condon ha creado un grupo que ha interiorizado perfectamente los mecanismos y ha consolidado un repertorio bien trabajado y que funciona como un reloj en escena.
La banda se presentó en Washington como acostumbra: con todo el poderío de sus cobres por delante. Zach Condon (trompeta y fliscorno), Kelly Pratt (trompeta y tromba) y Ben Lanz (trombón y tuba para demostrar que esta sirve para algo más que poner banda sonora a los paseos de las personas gordas) hicieron temblar constantemente la sala. También acompañaba el genial Nick Petree en la batería (creo que no se valora lo suficiente el carácter único que este chico da a la banda), Paul Collins en el bajo y Perrin Cloutier en el inevitable acordeón, tributo de Zach a la música francesa y balcánica de la que se empapó en sus viajes europeos de adolescente.
Beirut se siente seguro cuando se envuelve en la impresionante voz de su líder, Zach Condon, y su increíble capacidad para componer canciones emocionantes y desbordantes de una personalidad que se ha consolidado definitivamente en el album que se presentó en esta gira: The Rip Tide. La banda mezcló muy hábilmente las nuevas canciones con algunos clásicos inolvidables -Postcards From Italy, A Sunday Smile, Nantes- para guiar al público y a los despistados que aún no se habían estudiado el nuevo disco.
La profesionalización de la banda tras los fiascos iniciales entraña un riesgo algo paradójico: todo parece calculado, los arreglos prácticamente calcan el de los discos, no hay demasiado margen para la improvisación o la reinvención de las canciones... La cosa podría volverse un poco aburrida o previsible. En este sentido se agradece que los bises se iniciasen con una versión de The Penalty a base únicamente de ukelele y -faltaría más- la voz de Condon y que también incluyesen una versión acústica de una canción tan electrónica como"My night with the prostitute of Marseille" (me imagino perfectamente a los padres de Zach leyendo el reverso del disco con los títulos de las canciones y negando con la cabeza y con gesto preocupado mientras mascullan "este chico...").
Puede que el grupo haya perdido un poco de esa espontaneidad y ternura que despertaba cuando a Zach se le olvidaba la letra en mitad de la canción o no recordaba qué canción venía después. Puede que el coste de tanto tiempo juntos y con un repertorio que ha evolucionado pero que mantiene una parte muy importante de los primeros álbumes sea crear una sensación de rigidez y poca espontaneidad. Poco importa: el sonido es excepcional, las trompetas y trombones ponen los pelos de punta en más de una canción, cuando Zach se pone francés nos emociona con su vals y el acordeón de Cloutier, cuando se pone balcánico/gipsy no hay quien se resista a saltar al ritmo de Siki Siki Baba (el final perfecto para los conciertos), los versos de Nantes o de Postcards from Italy son inmortales y uno acaba llegando a conclusiones sorprendentes como que resulta que Nantes estaba en Baltimore y, sobre todo, que la próxima vez que pasen cerca de nuestra ciudad, volveremos. Más que suficiente.
Beirut en 9:30 Club, 14/12/2011 1. Scenic World 2. The Shrew 3. Elephant Gun 4. Vagabond 5. Postcards from Italy 6. The concubine 7. A Sunday smile 8. Santa Fe 9. Forks and Knifes 10. East Harlem 11. Nantes 12. Goshem 13. Cherbourg 14. After the curtain 15. Mount Wroclai (Idle Days)
16. The Penalty 17. My night with the prostitute of Marseille 18. The Gulag Orkestar 19. Siki Siki Baba
Amélie. Ya está. Juro que es la primera y última vez que la palabra aparecerá en el comentario sobre Skyline, el último disco de Yann Tiersen. Y no sólo porque el artista ya esté hasta las narices de la comparación y ya no sepa cómo decirlo, sino también porque estamos hablando del séptimo disco de estudio de Tiersen y sería ridículo centrarnos en un recopilatorio de hace diez años (me acabo de asustar al darme cuenta del tiempo que ha pasado desde el estreno de la película) en lugar de disfrutar de lo que se nos ofrece. Porque Skyline supone la confirmación de una evolución en la música de Tiersen que ya podía apreciarse en su disco anterior y en los directos que ha ofrecido en los últimos años. "No es un libro para leer en el metro". Ese fue el comentario de un buen amigo del Colegio Mayor donde viví hace algunos años para definirme definir un libro. Con Skyline pasa lo mismo: no es música para oír a la ligera. No la pongan mientras cocinan o cuando reciban invitados en casa. Ni apetece ni está hecha para eso: uno tiene la impresión de que es música que nos exige un mínimo de atención, que invita a la mirada circunspecta y que exhorta a hacer algo (que aún no sé si se trata simplemente de dar saltos o de iniciar una revolución cuyo alcance y objetivo aún debe precisarse y consensuarse). Skyline supone, como decía al principio, la continuación del camino marcado por Dust Lane. Sigue y se intensifica el guitarrero, los arreglos electrónicos que lo envuelven todo y los coros y saturaciones varias. El resultado es algo contundente en canciones como Another shore y en otras con aire de western apocalíptico como Forgive me. Los temas más vocales muestran la versatilidad de Tiersen: se nos brinda desde la progresión tranquila y misteriosa de Monuments ("all monuments of men, they're sinking in vain": no lo pillo del todo pero suena grave) hasta la oscuridad de Hesitation Wound (en mi opinión la canción más fallida) pasando por el viaje psicotrópico y altamente desconcertante de I'm gonna live anyhow. Tiersen no pierde la oportunidad de invitarnos de nuevo a "descendre dans la ville, marchant" con el sugerente The Gutter. Sin apenas poder recuperarnos de las ganas de ocupar algún edificio significativo, el disco alcanza uno de sus mejores momentos al arrojarnos al delicioso caos de Exit 25 Block 20. Ya en la recta final, The trial aparece como una canción interesante. Los seguidores de Tiersen pudieron tener un contacto inicial con la base instrumental de la canción en The Best of Times, de Sage Francis, donde el hip-hopero (?) recita sobre la base instrumental que Tiersen le mandó hace más de un año. La diferencia entre la canción de Francis y el resultado final de Tiersen es un buen ejemplo del método de trabajo del bretón: a la claridad y transparencia de los xilófonos y carillones iniciales, pronto se le suma progresivamente (o quizá no tanto) un coro y un denso tejido electrónico que no abandonan la canción hasta el final. Vanishing Point pone un digno -aunque abrupto- punto y final al disco. Podría decirse que, al margen de las referencias al camino marcado por Dust Lane, en Skyline Tiersen se ha acercado un poco más al estilo que muestra en sus directos. Los arreglos de cuerdas han perdido protagonismo en favor de los sintetizadores, los coros y las guitarras. Se pierde con ello una de las principales gracias de sus directos: encontrar reconstrucciones imposibles de sus canciones. Por otra parte, me parece que las piezas más netamente vocales de Skyline son mucho más irregulares que las instrumentales. Puede que, resumiendo, Skyline sea mucho más desigual (y tal vez menos fresco y sorprendente) que Dust Lane. El resultado, sin embargo, sigue siendo altamente recomendable y confirma que nuestro pequeño bretón aún tiene mucho que decir en su constante evolución y reinvención de sí mismo. La duda, claro está, es saber si podrá convencer del interés de esto al ejército de nostálgicos de Amé... oh... vaya...
Actualización (25-10-2011): Un artículo de Dots & Dashes nos confirma que el propio Tiersen está de acuerdo con la conclusión que se sugiere en la entrada y que Pau Dziga y un lector anónimo afirman bastante más explícitamente en los comentarios de abajo: "Yet despite its miscellaneous moments of beauty, Tiersen confesses to currently favouring his last LP, Dust Lane".
El vídeo tiene muchas cosas: una canción altamente entrañable, el reflejo de lo que le espera a uno en los conciertos de estos cuatro catalanes y la sorpresa de reencontrarme con esas imágenes que me hipnotizaron una mañana cualquiera de verano cuando hacía zapping.
Just like if he was reading our previous post and feeling our nostalgia, Tiersen decides that old novelties are not enough and he announces the release of a new album (Skyline) for this fall. Here is the video of the first single: Monuments. Profitez bien.
Comme quoi, quand l'on croyait tout connaitre, des petites découvertes hasardeuses nous ramènent à nouveau aux paysages bretons et à pratiquer cette langue que l'on aurait cru oubliée. Du vieux Tiersen. De la musique éternelle.
Hoy simplemente inserto una canción de una peliculita muy recomendable. Que cada cual saque sus conclusiones o simplemente haga aflorar sus sentimientos, que para eso está la música.
Aujourd'hui je n'insère qu'une chanson d'un petit film très recommandable. Chacun peut en tirer ses conclusions ou, tout simplement, faire ressortir ses sentiments. En fin de compte c'est pour cela que la musique est faite.
Aux armes, mes frères. It's been a long time since I've seen you smile mais ce sourire des dimanches reste là pour ceux qui y croient, pour ceux qui, malgré tout, continuent à marcher à la recherche des breathtaking sunsets et des retrouvailles avec leurs espoirs et leurs rêves. On continue.
Mientras otras entradas algo más pesadas y sesudas se cocinan a fuego lento en la trastienda del blog esperando la reacción entre aburrida y desesperada de Quinlan, la visita puntual y siempre entrañable de Mia Wallace, la rúbrica/crítica erudita de Dziga o Julio -alumnos aventajados de insularo- o de José Vicente; me apetece acabar el 2010 de manera un poco más relajada. Por ello, concluiré este año "bloggero" de interesantes incorporaciones, paréntesis temporales (espero) y cambios para que todo siga igual con una de mis grandes aficiones y compañeras: la música. Feliz 2011 a tod@s.
Tant que d'autres billets plus lourds se cuisinent à feu lent dans l'arrière-boutique du blog en attendant la réaction ennuyée et désespérée de Quinlan, la visite toujours ponctuelle et attendrissante de Mia Wallace, la rubrique/critique érudite de Dziga ou Julio -élèves avancés d'insularo- ou de José Vicente; j'ai envie de finir 2010 d'une manière un peu plus calme. C'est pour cela que je terminerai cette année "bloggeuse" d'incorporations intéressantes, parenthèses temporelles (j'espère) et changements pour que tout continue avec l'un de mes hobbies et copines la plus importante: la musique. Bonne année à tous et toutes.
Wallis me propuso algo aparentemente sencillo: ayudar a un historiador económico en la búsqueda de algunos datos en el archivo de Annapolis. Dada mi tendencia a olvidar la fundamental constraint (restricción fundamental)* en la vida, acepté sin dudarlo demasiado. Me parecía una buena manera de empezar a foguearme en las tareas propias del historiador económico. Annapolis es la capital de Maryland y se encuentra a apenas 50 km de Washington. Trasponiendo esquemas europeos al país donde vivo, supuse que no habría problema en encontrar medio de transporte para ir. Craso error. No hay manera alguna de ir de Washington DC a Annapolis en transporte público: ni tren, ni autobús, ni nada (recuerdo que hablamos de la capital del país y la del estado donde vivo). Mi minusvalía fundamental fue revelada en toda su crudeza: sin conducir y sin coche, en este país no se es nadie.
*La fundamental constraint es la condición que establece que las actividades que llevamos a cabo deben ceñirse a un día con 24 horas y a una condición humana que recomienda dormir al menos siete horas y encontrar momentos para comer y para la socialización y otras actividades neceasarias para cualquier concepción medianamente razonable de la buena vida. Esta condición tiende a ser violada sistemáticamente por investigadores, doctorandos y otra fauna profesional en general.
Actualización (24 de noviembre de 2010): Esperanzadores datos sobre los estadounidenses y el coche.
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Cuando un artista está en estado de gracia, incluso las versiones acústicas pueden resultar en algo profundamente emocionante e incluso mejor que las canciones originales (disponibles aquí y aquí).
Wallis m'a proposé une tâche qui avait l'air très simple: aider à un historien économique dans sa recherche de données aux archives d'Annapolis. Étant donné ma tendance à oublier lafundamental constraint* de la vie, j'ai accepté sans trop hésiter. Il me semblait une bonne idée de gagner expérience dans l'un des métiers propres à l'historien économique. Annapolis c'est la capitale de Maryland et elle se trouve à 50km de Washington. En transposant des schèmes européens au pays où je vis, j'ai supposé qu'il n'y aurait aucun problème pour trouver un transport en commun pour y aller. Erreur immense. Il n'y a aucun moyen d'aller de Washington DC à Annapolis en transport en commun: pas de train, pas de bus... rien! Je vous souviens que l'on parle de la capitale du pays et celle de l'était où j'habite... Mon handicap fondamental s'est révélé dans toute sa cruauté: sans conduire et sans voiture, il n'y a rien à faire dans ce pays.
*La fundamental constraint c'est la condition qui établit que les activités que l'on mène a bien et que l'on planifie doivent se borner à un jour qui n'a que 24 heures et à une condition humaine qui recommande dormir au moins sept heures par jour et trouver du temps pour manger, se socialiser et d'autres activités nécessaires dans n'importe quel conception raisonnable de la vie bonne. Cette condition a tendance à être violée systématiquement par les chercheurs, doctorants et d'autre faune professionnelle en général.
Actualisation (24 de novembre de 2010): Données pour l'espoir concernant les américains et la voiture.
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Quand un artiste est en état de grâce, les versions acoustiques des chansons -voir vidéo ci-dessus- peuvent devenir émouvantes, voire supérieures aux morceaux originaux (que vous pouvez trouver ici et ici).
Dédié à S. L. -grand ami, personne avec une humanité infinie, écrivain sublime et infatigable et savant humble- en attendant que mon écriture soit capable un jour de transmettre l'espoir, la chaleur et toutes les pensées et sentiments que ses mots dès son exile outre-mer ont réveillé en moi.
Títulos rimbombantes para ideas sencillas y en absoluto novedosas o sofisticadas. Puede que en el futuro sea un buen economista después de todo. Mucho se ha escrito sobre las posibilidades y retos que plantea la creciente importancia de la inmaterialidad en nuestras sociedades. Filósofos, teóricos de la ecología política e ilustres blogueros ya llevan un tiempo dando vueltas a las posibilidades que ofrecen las redes o los cambios que puede propiciar la creciente importancia del "general intellect" en nuestros sistemas productivos. Lo inmaterial en sus múltiples acepciones y manifestaciones cobra una gran importancia para algunos teóricos de la ecología política o para los partidarios del llamado capitalismo cognitivo. Pese que algunos aún intenten poner puertas al campo, parece que algunos ejemplos de la realidad dan la razón a los defensores de esta nueva realidad y a los cambios que lleva aparejados. Me gustaría centrarme en un ejemplo que quizá aclare un poco las cosas: la música. Tradicionalmente el negocio de la música se asociaba a la venta de discos (vinilos, cassetes, CDs...). Sin embargo, la aparición del Mp3, Youtube o programas de descarga on-line han desprovisto de soporte material a gran parte de la música que escuchamos en nuestro día a día (más allá del reproductor de turno, claro) y han facilitado enormemente la copia y transmisión de los ficheros. Lógicamente, los artistas se han dado cuenta de este cambio y han actuado en consecuencia. Es común poder encontrar discos enteros que han sido colgados en internet por los propios autores para que la gente pueda oírlos gratuitamente. Esto no creo que sea algo aislado o anecdótico: podéis comprobar que los últimos discos de Yann Tiersen, Gogol Bordello o Do Make Say Think, pueden escucharse de principio a fin y tantas veces como queramos con sólo un click. ¿Los artistas se han vuelto locos? En absoluto. Simplemente se han dado cuenta de que entramos en una era en la que hay que cambiar de estrategia: en el caso de la música lo importante (y lo rentable) son los conciertos. El espectáculo en directo ofrece posibilidades fuera del alcance del disco o del mp3: las canciones se reinventan de manera sorprendente, el concierto se convierte en una fiesta que se prolonga hasta quién sabe cuándo en cualquier bar de la ciudad, la música en directo se acompaña de de proyecciones que dotan a cada canción de una personalidad y una fuerza únicas, la música se acompaña de espectáculos circenses... Todo esto son algunos ejemplos de cómo los conciertos añaden otra dimensión a la música, crean otro producto totalmente distinto al disco convencional y demuestran que la reinvención es posible. El disco y la música de estudio deja de ser un fin para convertirse en un medio para asegurar el éxito del concierto. Así pues, parece que muchos artistas ya se han dado cuenta de que lo importante no es crear métodos anti-copia más sofisticados o amenazar (de manera un tanto patética y poco creíble) al internauta. La SGAE y sus compañeros pueden seguir dando palos de ciego y generándose un odio infinito. Afortunadamente otros ya se han dado cuenta de que, simplemente, todo es cuestión de adaptarse a un nuevo contexto en el que las viejas recetas ya no funcionan. Canción del día / Chanson du jour
No me veo con las fuerzas de enfrascarme en un comentario detallado de Dust Lane. Todavía estoy devorando una y otra vez cada una de las ocho canciones mientras aún perdura el éxtasis en el que entro cada vez que abro el nuevo disco de alguno de mis ídolos musicales. Simplemente intentaré comentar algunos aspectos que me parecen importantes a partir de lo que considero dos errores que suelen cometerse cuando se habla de Yann Tiersen y de su música. En primer lugar, creo que equivocan los que dan por perdido al chico de la melódica y de la voz susurrante al piano. Es cierto que la música ha evolucionado, que se ha reinventado para no morir, pero la esencia continúa para todo aquel que tenga la paciencia de escuchar atentamente. Dust Lane tiene momentos que recuerdan -quizá vagamente- a infames misiles magistralmente retratados por otros maestros genios. Los coros y los arreglos electrónicos tejen además una atmósfera ciertamente más oscura e inquietante que la de la transparente Amélie, pero la melódica sigue ahí aunque esta vez vaya unida a algo oscuro. Además, la sensibilidad, la emoción y la delicadeza están presentes hasta el final, en cada capítulo del viaje propuesto por Tiersen en Dust Lane. Quizá haya que ir más allá de una primera escucha para darse cuenta de que todo ha tenido que cambiar para que todo siga igual. En los pocas críticas que he podido leer (aquí o aquí) se suele incidir en el hecho de que el disco está especialmente ligado a la mortalidad (Tiersen perdió a su madre y a un buen amigo durante la gestación del disco). La frase es trivialmente cierta dado que en la presentación del disco ya se explica que "Dust Lane is, inescapably, an album preoccupied with mortality". Creo que de nuevo hay que ir más allá de las apariencias para no caer en un error fatal de interpretación. La música en general (y la de Tiersen en particular) son para mí una de las máximas celebraciones de la vida. El propio Tiersen añade a la idea de música y mortalidad algo mucho más cercano a lo que yo pienso: "It is also an album about life not as something lost, but something to be lived. Not a sad thing, but a colourful thing - an experience sometimes painful, but also joyful". La música nos obliga a enfrentarnos a nuestra infinita fragilidad y a nuestra soledad. Es un amplificador magnífico en nuestros momentos de alegría y un catalizador insustituible en la digestión de la melancolía o de la tristeza. La música es, en definitiva, un elemento insustituible y necesario de la vida. Es la vida. Disco del día/Album du jour: Yann Tiersen - Dust Lane by Yann Tiersen
Il y a des artistes qui nous reflètent, qui mettent de la musique à des étapes et des moments de notre vie et qui nous aident à nous projeter à travers leurs notes. Car certains sentiments ou passages demandent de la poésie ou de la musique pour être retraités de la manière la plus fidèle possible. Yann Tiersen a été (il l'est encore) un musicien très important pour moi. Ma capacité critique vis-à-vis ce breton multi-instrumentiste au regard timide et voix délicate est plutôt nulle. Il m'a accompagné lors des dernières six ans de ma vie. Une période particulièrement intense, il faut le dire. Même si maintenant ses morceaux ont plus de guitare -voire des synthesisers-, on sent aussi les éléments de continuité qui nous relient au passé. Tout comme notre vie, l'évolution de l'artiste reste dépendante et marquée par le passé, par ces passages, influences et évènements qui nous ont aidé à devenir ce que nous sommes en ce moment et sans lesquels il serait (encore plus) difficile de nous comprendre. Présentation de Dust Lane. La vidéo ne sera disponible que pendant un mois. L'artiste parle. Les mots doivent s'arrêter.
Yann Tiersen presenta su nuevo album -Dust Lane. El vídeo sólo estará disponible durante un mes. Habla el artista. Que callen las palabras. Disfruten, por favor.
Gracias a las encantadoras anfitrionas del número 40 de la calle Ripas por todo: acogida, trato, comida, música, paseos, paciencia con las excentricidades de los diabéticos vegetarianos, etc. Vuelvo a la base terretera con el convencimiento de que no serán, ni mucho menos, mis últimos Sanfermines. En la fiesta * Peio es un hombre de barba poderosa, pelo largo y calva incipiente. Embutido en su impecable traje blanco y su pañuelo rojo al cuello, me cuenta entre chascarrillo y chascarrillo cómo, a pesar de su nacionalismo y sus reticencias a símbolos como la bandera española, está orgulloso de haber criado una hija más moderada que él en todos esos temas. Por esto y otras muchas cosas, me gustaría presentar a Peio a los cavernícolas de Intereconomía y demás medios ciegos de odio e intransigencia. Por desgracia, sería como dar margaritas a los cerdos.
* Un violoncello y un violín congelan el tiempo durante casi una hora.
En la corrida * Pamplona es a los toros lo que Gandia a la Semana Santa. El acto pierde la liturgia y la solemnidad que tiene en otros lugares como Sevilla. Así, en sol la gente canta, libra batallas con vino tinto volando de un lado a otro y salta sin parar. Muchos pasan la mayor parte de la corrida literalmente de espaldas a la arena. La fiesta está en otra parte.
*El caballo del picador va ciego para que no se asuste al ver a la mole de más de 500 kg. que se dispone a embestirlo de un momento a otro. En el tercio de varas, el toro no quiere luchar. Sólo aspira a huir cegado por la luz de ese recinto en el que de repente lo han soltado. Curiosa "lucha" en la que sólo un participante -el torero- busca gresca.
* "Con dinero y sin dinero hago siempre lo que quiero y mi palabra es la ley" canta el público. Quizá precisamente ése sea el principal drama del toro.
* El espectáculo bochornoso al que acabo de asistir durante más de dos horas me deja una conclusión clara y sin matices: las corridas de toros deben prohibirse.
En la trastienda / La resaca * Cuando se le pregunta a Josune por la cocina y la logística de los sanfermines, nos explica que las mujeres trabajan a tiempo completo al frente de cocinas y lavadoras para que todo esté listo a su debido momento. La fiesta también tiene su lado menos visible y desagradecido con tintes de injusticia social.
* Josune también nos explica que el 15 de julio Pamplona es una ciudad vacía y triste. Sólo quedan calles repletas de desechos y la nostalgia de la fanfarria y el jolgorio de la noche anterior flotando en el silencio que ahora reina. Pamplona no es nada. Poco importa. Durante ocho días Pamplona lo fue todo. Canción del día/Chanson du jour
Una de las fórmulas de los pequeños grandes placeres:
Zapping aburrido y aleatorio + emisión en Canal 33 de un concierto de un grupo joven + búsqueda en internet de las canciones de ese grupo + programas de ordenador que harían estallar la cabeza de González-Sinde = descubrimiento de un grupo que me tiene boquiabierto y que pondrá la banda sonora durante los próximos días.
L'une des formules des petits grands bonheurs:
Zapping ennuyant et aléatoire à la télé + émission à Canal 33 d'un concert d'un groupe jeune et méconnu + recherche à internet des chansons de ce groupe + logiciels qui feraient exploser la tête des tenants des droits de propriété à l'ancienne = découverte d'un groupe qui m'a envouté complètement et qui sera la bande sonore des mes jours à venir.
En más de una ocasión se me ha "acusado" de tender demasiado hacia cierto país al norte de los Pirineos. Como no me apetece estudiar demasiado, me he dedicado a echar un vistazo a las canciones que conforman el "mix" que suelo escuchar mientras hago deporte. El resultado cuando las canciones se clasifican por el idioma utilizado es el siguiente (haciendo click sobre los gráficos podéis verlos más grande): Esta clasificación presenta algunos problemas. En efecto, se me puede reprochar que el idioma utilizado puede esconder una realidad bien distinta (no hace falta explicar hasta qué punto el inglés domina el panorama musical incluso entre grupos de países donde el inglés no es lengua oficial). Además, en mi caso también influye la circunstancia de tener bastante música instrumental en mi carpeta. Por ello, también he hecho una clasificación por nacionalidad del compositor o del grupo (cuando el grupo incluía músicos de varias nacionalidades, he tomado la nacionalidad del líder o del compositor principal): De este último gráfico se desprenden algunas conclusiones interesantes: - El inglés aparece como una lengua extremadamente poderosa en la música. Aún reconociendo la influencia de la música instrumental francesa que escucho, parece que también el chauvinismo francés se rinde ante el poderío inglés a la hora de cantar. - Hay estancias en la vida de una persona que marcan más de lo que uno podría imaginar. Parece que mis amigos tienen razones más que de sobra para hacerme la puñeta.
Canción del día/Chanson du jour (following the trends showed in the graphs):