En la fiesta
* Peio es un hombre de barba poderosa, pelo largo y calva incipiente. Embutido en su impecable traje blanco y su pañuelo rojo al cuello, me cuenta entre chascarrillo y chascarrillo cómo, a pesar de su nacionalismo y sus reticencias a símbolos como la bandera española, está orgulloso de haber criado una hija más moderada que él en todos esos temas. Por esto y otras muchas cosas, me gustaría presentar a Peio a los cavernícolas de Intereconomía y demás medios ciegos de odio e intransigencia. Por desgracia, sería como dar margaritas a los cerdos.
* Un violoncello y un violín congelan el tiempo durante casi una hora.
En la corrida
* Pamplona es a los toros lo que Gandia a la Semana Santa. El acto pierde la liturgia y la solemnidad que tiene en otros lugares como Sevilla. Así, en sol la gente canta, libra batallas con vino tinto volando de un lado a otro y salta sin parar. Muchos pasan la mayor parte de la corrida literalmente de espaldas a la arena. La fiesta está en otra parte.
*El caballo del picador va ciego para que no se asuste al ver a la mole de más de 500 kg. que se dispone a embestirlo de un momento a otro. En el tercio de varas, el toro no quiere luchar. Sólo aspira a huir cegado por la luz de ese recinto en el que de repente lo han soltado. Curiosa "lucha" en la que sólo un participante -el torero- busca gresca.
* "Con dinero y sin dinero hago siempre lo que quiero y mi palabra es la ley" canta el público. Quizá precisamente ése sea el principal drama del toro.
* El espectáculo bochornoso al que acabo de asistir durante más de dos horas me deja una conclusión clara y sin matices: las corridas de toros deben prohibirse.
En la trastienda / La resaca
* Cuando se le pregunta a Josune por la cocina y la logística de los sanfermines, nos explica que las mujeres trabajan a tiempo completo al frente de cocinas y lavadoras para que todo esté listo a su debido momento. La fiesta también tiene su lado menos visible y desagradecido con tintes de injusticia social.
* Josune también nos explica que el 15 de julio Pamplona es una ciudad vacía y triste. Sólo quedan calles repletas de desechos y la nostalgia de la fanfarria y el jolgorio de la noche anterior flotando en el silencio que ahora reina. Pamplona no es nada. Poco importa. Durante ocho días Pamplona lo fue todo.
Canción del día/Chanson du jour
