Tuesday, October 12, 2010

Yann Tiersen - Dust lane (II): The arrival

No me veo con las fuerzas de enfrascarme en un comentario detallado de Dust Lane. Todavía estoy devorando una y otra vez cada una de las ocho canciones mientras aún perdura el éxtasis en el que entro cada vez que abro el nuevo disco de alguno de mis ídolos musicales. Simplemente intentaré comentar algunos aspectos que me parecen importantes a partir de lo que considero dos errores que suelen cometerse cuando se habla de Yann Tiersen y de su música.
En primer lugar, creo que equivocan los que dan por perdido al chico de la melódica y de la voz susurrante al piano. Es cierto que la música ha evolucionado, que se ha reinventado para no morir, pero la esencia continúa para todo aquel que tenga la paciencia de escuchar atentamente. Dust Lane tiene momentos que recuerdan -quizá vagamente- a infames misiles magistralmente retratados por otros maestros genios. Los coros y los arreglos electrónicos tejen además una atmósfera ciertamente más oscura e inquietante que la de la transparente Amélie, pero la melódica sigue ahí aunque esta vez vaya unida a algo oscuro. Además, la sensibilidad, la emoción y la delicadeza están presentes hasta el final, en cada capítulo del viaje propuesto por Tiersen en Dust Lane. Quizá haya que ir más allá de una primera escucha para darse cuenta de que todo ha tenido que cambiar para que todo siga igual.
En los pocas críticas que he podido leer (aquí o aquí) se suele incidir en el hecho de que el disco está especialmente ligado a la mortalidad (Tiersen perdió a su madre y a un buen amigo durante la gestación del disco). La frase es trivialmente cierta dado que en la presentación del disco ya se explica que "Dust Lane is, inescapably, an album preoccupied with mortality". Creo que de nuevo hay que ir más allá de las apariencias para no caer en un error fatal de interpretación. La música en general (y la de Tiersen en particular) son para mí una de las máximas celebraciones de la vida. El propio Tiersen añade a la idea de música y mortalidad algo mucho más cercano a lo que yo pienso: "It is also an album about life not as something lost, but something to be lived. Not a sad thing, but a colourful thing - an experience sometimes painful, but also joyful". La música nos obliga a enfrentarnos a nuestra infinita fragilidad y a nuestra soledad. Es un amplificador magnífico en nuestros momentos de alegría y un catalizador insustituible en la digestión de la melancolía o de la tristeza. La música es, en definitiva, un elemento insustituible y necesario de la vida. Es la vida.
Disco del día/Album du jour:
Yann Tiersen - Dust Lane by Yann Tiersen

2 comments:

Mia Wallace said...

En cierta manera es cierto ese viejo eslogan que utilizaba una cadena de radio embotellada (Los 40 principales) y que decía lo de "No se puedo vivir sin música". SIn tener que llegar a ese extremo, coincido contigo en lo de que forma parte esencial de de la vida. De la mía al menos. Canaliza mi ira, mi enfado. Me anima. Me pone las pilas. Me calma. Me arropa en horas bajas y siempre está ahí. Deseando mostrarme siempre algo nuevo y desconocido.
Lo dice alguien que se pasa el día entero enganchada a unos cascos y a cualquier tipo de reproductor.

Nello Schisano said...

Grande Álvaro!!

Acabo de descargar el disco y lo estoy escuchando..es solo una primera impresión, pero me gusta la evolución que se ha desarrollado..todo ha cambiado para que todo se quede igual..genial!

¿Cómo te va todo, tio? Espero todo bien!! un abrazo grande!!!