Tuesday, June 28, 2011

Le phare

Comme quoi, quand l'on croyait tout connaitre, des petites découvertes hasardeuses nous ramènent à nouveau aux paysages bretons et à pratiquer cette langue que l'on aurait cru oubliée. Du vieux Tiersen. De la musique éternelle.

Monday, June 27, 2011

Desarrollo

Preparando las clases del verano con A New Economic View of American History de Jeremy Atack, me encuentro con el temita de marras en la introducción al libro:
"Development involves fundamental changes in economic and social institutions and attitudes, such as the substitution of a system of secure for uncertain property rights, changes in attitudes toward work, increased reliance upon markets, the development of an infrastructure, and revised expectations about the quality and length of life"
(p. 2).
Es obvio que la pequeña cita deja muy a las claras los sesgos que implica tratar el tema del desarrollo desde el punto de vista de un economista (estadounidense para más señas). Mi formación en Maryland comparte sin duda alguna muchos de estos sesgos. Tampoco es menos cierto que el mero hecho de abordar la definición de "desarrollo" (aunque sea de manera parcial o simplista) no deja de ser algo muy meritorio por parte de Atack. En el curso de Development Economics que cursé hace poco más de un año no recuerdo haber definido nunca el concepto que daba título a la asignatura. Los Worldly Philosophers siguen siendo "Worldly" pero prefieren no entretenerse demasiado en lo de "Philosophers".

Saturday, June 4, 2011

El valor de la responsabilidad ciudadana: una estimación mínima (y personal)

"Neoclassical economic theory can explain (...) why people do not bother to vote".
Douglass C. North, Structure and Change in Economic History.

Las pasadas elecciones autonómicas pusieron a prueba mi valoración de la responsabilidad ciudadana.

Mi decisión de votar por correo tenía algunos costes evidentes: informarme de las distintas opciones, inscribirme en el censo de Washington DC...

Los beneficios de mi voto, en cambio, parecían mucho menos claros: votar a corruptos nunca ha figurado en mis planes, y -como la realidad confirmó- eso significaba que mi voto iría directamente a la basura y sería simplemente irrelevante a la hora de dirimir quién sería presidente de la C. Valenciana.

Reconozco que no gasté demasiado tiempo en pensar a qué partido votaría y tampoco me molesté en ojear los programas por internet (para tranquilizar a mi atormentada conciencia democrática diré que mi voto se mostró sorprendentemente fiel al partido más afín a mis ideas según algún test que circulaba por internet). Coste cero en este aspecto. El registro en el censo y el ir a votar al consulado, sin embargo, "me costaron" alrededor de una hora de mi tiempo entre idas y vueltas y rellenar documentos. También tuve que enviar una documentación a España por correo.

Como economista, debería asumir que si decidí votar fue porque la acción me reportaba algún tipo de beneficio neto. O sea:

Beneficio de votar - Coste de informarse de los distintos programas electorales - Coste de ir al consulado y rellenar documentos - Coste de enviar documentación a España > 0
Ya he dicho que los beneficios electorales de un voto anti-corrupción en Valencia son exactamente 0. La literatura económica o politóloga suele explicar la participación ciudadana en elecciones a través de otro beneficio más intangible: la responsabilidad ciudadana. Votamos porque consideramos que de este modo estamos cumpliendo con nuestro deber de buen ciudadano y esto nos reporta un beneficio/utilidad que podría compensar los costes del voto. Desagregando nuestra ecuación previa en los conceptos que hemos presentado, mi decisión de votar implicaba que:
Beneficio electoral (¡juas...!) + (Mi) Beneficio por cumplir con la responsabilidad ciudadana - Coste de informarse de los distintos programas electorales - Coste de ir al consulado y rellenar documentos - Coste de enviar documentación a España > 0
¿Cómo valorar la hora de tiempo que costó ir al consulado y rellenar documentos? Valorar el tiempo es complicado, pero utilizar el salario mínimo de Maryland -7.25$-me parece una manera extremadamente prudente (quizá demasiado) de valorar el coste de oportunidad de una hora de mi tiempo. Por otra parte, el coste de enviar la documentación a España fue de solo 0.6$.

Sustituyendo los conceptos de la ecuación por los valores que hemos explicado:
0 + (Mi )Beneficio por cumplir con la responsabilidad ciudadana - 0 - 7.25$ - 0.6$ > 0
O sea:
(Mi) Beneficio por cumplir con la responsabilidad ciudadana > 7.85$
La conclusión es tremendamente modesta y personal: mi valoración de la responsabilidad democrática es al menos, 7.85$ (unos 5.36€ al cambio actual).
Necesitaría encontrar un método de estimar un límite superior a mi valoración de la responsabilidad ciudadana para confirmar sospechas más interesantes: soy mucho más barato que Camps y compañía.

Sunday, May 22, 2011

Apuntes rápidos, necesarios y desinformados

Desde el vértigo de unos últimos días en Maryland antes de volar a España, siento la necesidad de no obviar lo que está pasando en España. Estoy muy lejos de conocer en profundidad la dinámica del movimiento 15-M (razón más que suficiente para que el lector para aquí y no pierda su tiempo con el resto de la entrada), pero mis lectura apresuradas y parciales me han sugerido una serie de apuntes rápidos que esbozo de manera un poco caótica y desordenada. Seguramente albergo la esperanza de que alguna de las almas caritativas que se dignan a visitar este blog me reprenda o me señale dónde puedo matizar o ampliar las dudas o ideas que esbozo:
* El manifiesto del movimiento me parece tan bienintencionado y lleno de buenas intenciones como vacío y vago.
* La organización en comisiones puede ser una idea muy interesante para fomentar el debate ciudadano e intentar traducir el movimiento en alguna idea o línea de acción más concreta que lo que tenemos hasta ahora. No iría tan lejos como para pensar que esto es una nueva oportunidad para el sueño autogestionario (de hecho creo que no lo es) pero sí que es una prueba muy interesante de ver hasta qué punto el tan cacareado "debate público/democrático" puede desarrollarse. Esta puede ser la gran victoria y aportación del movimiento ciudadano.
* Desconfío profundamente de los movimientos que denostan y descalifican nuestras instituciones democráticas. No sé si el 15-M lo hace pero a veces percibo derivas peligrosas en este sentido. Me parece útil traer a colación un extracto de un comentario de Quinlan en otra entrada que me parece muy pertinente para calmar los ánimos e intentar aportar lo que yo creo que es una perspectiva más útil y constructiva: "La historia de los intentos de resolver los problemas de la democracia burguesa sustituyéndolos por sistemas alternativos sugiere que, primero, es necesario probar que hay instituciones alternativas sólidas que no acaban convergiendo a un 'pésimo' paretiano". Amén.
* La indignación a la Hessel es comprensible pero también genera dudas razonables.
* Pese a que la Junta Electoral Central prohibió las manifestaciones, el Gobierno ha decidido no intervenir mientras no haya altercados. Punto positivo para un gobierno que imagino que pertenece a esa curiosa amalgama que los manifestantes denominan PPSOE. A veces hay diferencias marginales que no son tan marginales.
* Se me puede acusar de inmovilismo o de "parálisis científica" y lo asumo. Por desgracia la historia está llena de situaciones en las que los movimientos "revolucionarios" no han tenido en cuenta el contrafactual más razonable al que puede llevar su fracaso. La II República Española en el siglo XX o los casos de Afganistán e Irak hoy en día son ejemplos algo extremos de cómo un proceso de cambio drástico bienintencionado (se instauran instituciones más democráticas) pero poco adecuado a la lógica que rige el sistema político y económico da como resultado una situación peor que la que existía previamente. España hoy en día está lejos de la inmadurez democrática de estos ejemplos históricos o contemporáneos, pero tampoco puede olvidar las lecciones que se pueden extraer de ellos.
* Espero muy sinceramente que el tiempo deje en ridículo todos y cada uno de los temores y reservas que he sugerido en esta entrada. De momento, me aparecen como restricciones e incógnitas que no podía obviar al tratar este tema.
* Hoy hay que votar. Sí o sí.

Sunday, May 15, 2011

El cazador cazado

Cansado, el cazador dio mecánicamente las instrucciones al taxista para volver a su guarida. La lluvia caía fina sobre los cristales del auto y por la radio sonaba una versión del Can't Take My Eyes off you que el cazador consideró un insulto al compararla con la canción de Frankie Valli and the 4 seasons o incluso la de Frank Sinatra. Mientras la ciudad y los arcenes tristes se deslizaba ante sus ojos, el cazador pensó en sus presas, en las que había cazado y en las que quedaban por cazar en su coto privado. De repente se estremeció al sentirse pequeño y solo. La certeza de que en realidad las presas lo habían cazado a él y de que esa vuelta a la guarida podía ser el tributo más evidente de ello lo hundió en su asiento mientras el taxi proseguía su camino en la noche.

Tuesday, May 10, 2011

Palabras

A veces no nos damos cuenta del poder y de la magia de las palabras.
La mayoría de las veces las articulamos mecánicamente. A veces, sin embargo, nos paramos a escogerlas cuidadosamente para reflejar los sentimientos más profundos o las ideas más complicadas que habitan en lo más recóndito de nosotros. En ocasiones las palabras nos estallan y nos sorprenden al transportarnos a otros momentos y lugares o nos alivian al exteriorizar nuestras convicciones más auténticas. Construimos puentes y tejemos redes con palabras. Celebramos, lamentamos, explicamos y exorcizamos con las palabras.
Afortunados aquellos que supieron encontrar y compartir sus palabras.

***
La casa de las palabras
Eduardo Galeano, El libro de los abrazos

A la casa de las palabras, soñó Helena Villagra, acudían los poetas. Las palabras, guardadas en viejos frascos de cristal, esperaban a los poetas y se les ofrecían, locas de ganas de ser elegidas: ellas rogaban a los poetas que las miraran, que las olieran, que las tocaran, que las lamieran. Los poetas abrían los frascos, probaban palabras con el dedo y entonces se relamían o fruncían la naríz. Los poetas andaban en busca de palabras que no conocían, y también buscaban palabras que conocían y habían perdido.
En la casa de las palabras había una mesa de los colores. En grandes fuentes se ofrecían los colores y cada poeta se servía del color que le hacía falta: amarillo limón o amarillo sol, azul de mar o de humo, rojo lacre, rojo sangre, rojo vino…

Friday, May 6, 2011

Recuerdas que estás en los Estados Unidos cuando...

...parte del encanto de esa deliciosa cafetería de la esquina reside en el hecho de que sirven el café en tazas "de verdad" (y no en vasos de plástico o desechables).

...para elogiar una ciudad como Boston se te dice que es "la ciudad en la que se puede pasear".

...das gracias al cielo y te sientes un ser privilegiado por vivir en una ciudad con una red de transporte público que incluye metro.

...al pasear por el vecindario la bandera -izada orgullosamente cada mañana- te saluda en el porche de varios jardines.

...te sientes viejo al no poder seguir el ritmo de las innovaciones y nuevos cacharros que aparecen para hacer nuestras vidas más felices, digitales e interconectadas.

...observas que no hay mercado o demanda que se descuide: incluso las hamburgueserías venden "veggy burgers".

...el uso de efectivo en lugar de tarjeta de crédito es percibido como algo ligeramente extravagante.


Canción del día / Chanson du jour