Wednesday, September 9, 2009

A new beginning

0/2. Los dos exámenes de Agosto se han resisitido hasta el punto de que, haciendo buenos los escenarios más negativos, tendré que repetirlos en Enero. Un golpe duro a un orgullo -quizás- demasiado grande y -con toda seguridad- demasiado mimado al estar acostumbrado a jugar y a ganar siempre.
El fin de semana ha sido desconcertante y algo triste, pero en estas situaciones no hay lugar para demasiados lamentos y tampoco debería haberlo para dramatizaciones y exageraciones varias que sólo sacan las cosas de quicio. Toca lidiar con una situación que se aleja bastante de lo que los economistas llaman first-best (situación óptima o ideal) y diseñar y adaptar un plan de trabajo que permita conseguir los dos objetivos básicos: aprobar los exámenes de Enero y mimar mi -siempre dubitativa- fe en la Economía. Habrá costes, pero no es una situación irreversible. Ni mucho menos.
No es éste un discurso que busque lo "políticamente correcto" o lo bienpensante pero hipócrita: creo en él profundamente aunque sé que, como siempre, habrá momentos de "crisis de fe" (el que esté libre de tales momentos que tire la primera piedra, por otra parte...).
Hoy por fin me he animado a hablar con algunos de los profesores que me evaluaron. El discurso ha sido sorprendemente similar en los dos lados (Micro y Macro: mis dos exámenes): he estado cerca, con mucho trabajo puede sacarse adelante... En el caso de la Microeconomía, la meta del "aprobado" ha quedado cuantificada en cuatro ridículos puntos por encima de mi nota (56 frente a 60). Es el momento de pensar que "me quedé a sólo cuatro puntos" en lugar de "saqué una nota cuatro puntos por debajo".
Por lo pronto, cuando salí de la facultad, el sol se asomaba por primera vez a través de las nubes que durante un día y medio habían cubierto College Park.


Canción del día / Chanson du jour (Dedicada a mis padres, a mi hermano y a todos esos buenos amigos que me han ayudado a madurar y a creer en esta entrada):

Thursday, September 3, 2009

Gorz

La lectura de Métamorphoses du travail. Critique de la raison économique del siempre estimulante André Gorz me recuerda algunas viejas preguntas e inquietudes que siempre tuve y me ayuda a aclarar algunos aspectos que expuse de manera más bien confusa en el pasado. Intentaré ser breve esbozando tan "sólo" dos aspectos dado no he acabado el libro y no me siento preparado para hacer un resumen del complejo pensamiento del autor:

1. ¿Hasta qué punto la naturaleza humana es inmutable o está modelada por el marco institucional en el que vivimos?. Apoyándose en La ética protestante y el espíritu del capitalismo de Webber, Gorz nos ofrece el siguiente ejemplo:
  • "El hombre que recibía, por ejemplo, 1 marco por segar 1 "arpent" [medida equivalente a 60 metros], segaba 2,5 "arpents" y ganaba 2,5 marcos [por jornada]. Cuando la remuneración pasó a 1,25 marcos por "arpent", no segaba 3 "arpents" como cabría esperar, y como podría haberse hecho sin demasiados problemas, para ganar 3,75 marcos, sino que solamente segaba 2 "arpents" para ganar sus 2,5 marcos habituales. La ganancia suplementaria le atraía menos que la reducción de su trabajo. El hombre no se preguntaba: ¿cuánto puedo ganar en una jornada si proporciono el máximo trabajo posible? sino: ¿cuánto debo trabajar para ganar los 2,5 marcos que he ganado hasta ahora y que cubren mis necesidades corrientes?"
Dicho de otro modo, las hipótesis que se dan por descontadas o por "obvias" en los manuales de Economía (el, por ejemplo, archiconocido "non-satiation" o "cuanto más, mejor") puede que no siempre haya sido algo tan obvio en el comportamiento de las personas en algunos aspectos de gran importancia para el análisis económico. El adoptar una cierta perspectiva histórica nos permite no dar por inamovibles lo que no son sino características de nuestro sistema actual: el capitalismo. Una vez descubrimos que estos elementos no son sagrados ni inmutables, es posible pensar en nuevas instituciones que abran paso a nuevas utopías (entendiendo "utopía" en el sentido descrito por Gorz: "la visión del futuro sobre la que una civlización ajusta sus proyectos, funda sus objetivos ideales y sus esperanzas").

2. En cierta ocasión un amigo me hizo una pregunta a la que no supe contestar demasiado bien: ¿Qué puede aportar el marxismo hoy en día? Sigo sin poder contestar demasiado bien (no se puede contestar una pregunta cuando no se domina el tema sobre el que ésta trata), pero los escritos de Gorz -pese a su postura crítica con respecto a la teoría de Marx- me han recordado y aclarado algunos aspectos que me han hecho interesarme por la teoría marxiana, esa gran desconocida para el estudiante de Economía hoy en día (entre los que yo me cuento):
  • La búsqueda de la emancipación y del pleno desarrollo personal como objetivo último de las teorías filosóficas de corte marxista. Marx concebía la sociedad comunista como la culminación del desarrollo de las fuerzas productivas. La sociedad comunista es aquella que se rige según el criterio distributivo "De cada cual según sus habilidades, a cada cual según sus necesidades". Esta sociedad es concebida como aquella capaz de hacer verdaderamente libres y autónomos a los hombres frente a la alienación de la sociedad industrial. En una época en la que el concepto de "libertad" a veces parece el monopolio de una corriente filosófica opuesta al marxismo, es bueno recordar que la libertad siempre se ha erigido en uno de los referentes de la izquierda (no necesariamente marxista, por descontado).
  • Por definición, el marxismo supone una actitud inconformista con la realidad existente. Se exige un análisis y una crítica de las instituciones y de los objetivos de nuestras sociedades capitalistas y la elaboración de alternativas que puedan resultar creíbles y más atractivas (sabiendo que ello puede exigir la huida de la estricta teleología marxiana). En este sentido, uno de los objetivos más apasionantes desde mi punto de vista es la asimilación crítica de la obra de Marx para quedarnos con los elementos que verdaderamente merercen la pena y desechar aquellos que resultan obsoletos, inadecuados o, simplemente, inaceptables. Ése es el objetivo de otro libro que espero leer cuando el doctorado me lo permita: Marxism recycled. ¿El autor? Van Parijs... claro...

La lecture toujours stimulante de Métamorphoses du travail. Critique de la raison économique d'André Gorz me fait revenir à l'esprit quelques vieilles questions et inquiétudes que j'ai toujours eu et me permet aussi de faire le point sur certains aspects que j'ai exposé de manière plutôt confuse dans le passé. J'essayerai d'être bref en ébauchant "tout simplement" deux aspects étant donné que je n'ai pas encore fini le livre et je ne me sens pas du tout capable de rédiger un résumé de la pensée -toujours complexe- de l'auteur:

1. Dans quelle mesure la nature humaine est immuable ou est modelée par le marc institutionnel dans lequel l'on vit? En s'appuyant sur L'éthique protestante et l'esprit du capitalisme de Webber, Gorz nous offre l'exemple suivant:
  • "L'homme qui recevait, par exemple, 1 mark pour faucher 1 arpent, fauchait 2,5 arpents et gagnait 2.5 marks [dans sa journée]. Lorsque la rémunération passait à 1,25 mark par arpent, il ne fauchati pas trois arpents comme on l'avait escompté, et comme il aurait pu le faire aisément, pour gagner 3,75 marks, mais seulement, 2 arpents de manière à gagner ses 2,5 marks habituels. Le gain supplémentaire l'attirait moins que la réduction de son travail. Il ne se demandait pas: combien puis-je gagner en une journée si je fournis le plus de travail possible? mais: combien dois-je travailler pour gagner les 2,5 marks que j'ai touchés jusqu'à présent et qui couvrent mes besoins courants?"
Autrement dit, il se peut que les hypothèses qui sont considérées "évidentes" dans les manuels d'Économie (le, par example, très connu principe de "non-satiation" ou "plus c'est toujours mieux") n'ont pas toujours été tellement évidentes pour décrire le comportement des personnes dans tel ou tel aspect revêtant une grande importance pour l'analyse économique. L'adoption d'une certaine perspective historique nous permet de ne pas prendre pour immuable ce qui n'est que des caractéristiques de notre système actuel: le capitalisme. Une fois l'on découvre que ces éléments ne sont ni sacrés ni immuables, il est possible de penser à des nouvelles institutions qui nous ouvrent des nouvelles utopies ("utopie" dans le sens décrit par Gorz: "la vision du futur sur laquelle une civilisation règle ses projets, fonde ses buts idéaux et ses espérances").

2. Il y a quelques mois, un ami m'a posé une question à laquelle je n'ai pas été capable de bien répondre: Quel est l'intérêt du marxisme dans nos jours? Je continue sans pouvoir bien répondre à cette question (on ne peut bien répondre à une question quand l'on ne connaît bien le sujet dont elle parle), mais les écrits de Gorz -malgré sa posture critique vis-à-vis la théorie de Marx- m'ont fait venir à l'esprit et ont éclairci certains des aspects qui m'ont amené à m'intéresser par la théorie marxienne, cette grande inconnue pour l'étudiant d'Économie de nous jours (parmi lesquels j'y suis):
  • La recherche de l'émancipation et du plein épanouissement personnel comme but ultime de la théorie philosophique marxienne. Marx concevait la société communiste comme la culmination du développement des forces productives. La société communiste c'est celle régie par le principe distributif "de chacun selon ses capacités, à chacun selon ses besoins". Cette société est conçue comme celle capable de faire vraiment libres et autonomes aux hommes face l'aliénation de la société industrielle. Dans une époque où le concept de liberté semble parfois être le monopole d'un courant philosophique à l'opposé du marxisme, il est pertinent de souligner que la liberté s'est toujours érigé comme l'un des référents de la gauche (pas nécessairement marxiste, bien évidemment).
  • Par définition, le marxisme implique une attitude non conformiste avec notre réalité. Il exige une analyse et une critique des institutions et des buts de nos sociétés capitalistes ainsi que l'élaboration d'alternatives qui puissent être crédibles et attirantes (en étant conscients que cela peut exiger la fuite du strict carcan téléologique marxien). Dans ce sens, l'assimilation critique de l'oeuvre de Marx pour retenir les éléments vraiment valables et éliminer ceux qui nous apparaissent comme obsolètes, inadéquats ou inacceptables tout court devient l'un des buts les plus passionnants à mes yeux. Ça c'est précisément le but d'un autre livre que j'espère lire quand le doctorat le permettra: Marxism recycled. L'auteur? Van Parijs, bien sûr...
Canción del día / Chanson du jour

Tuesday, August 25, 2009

Now we are free...

... y ello implica pasear por las majestuosas y asfixiantes calles de Nueva York, disfrutar de la inigualable compañía de mi familia, aprender en los museos de la mano de Pablo, descubrir bares neoyorkinos y college-parquenses (?), leer por el mero placer de leer, paladear la compañía y las bromas de los amigos, mirar a través de la ventana sin sufrir la dictadura del reloj...
Tal es mi vida. Mándenme el link de esta entrada cuando vuelvan "les jours tristes" del doctorado.



...and this implies walking through the magnificent and stifling streets of NYC, enjoying the unique presence of my family, learning in the museums with Pablo, discovering bars in NYC and College Park, reading for the sake of reading, savoring my friends' company and jokes, looking through the window without suffering the dictatorship of the clock...
This is my life in this moment. Please, send me the link of this post whenever "les jours tristes" of the Phd will be back.

Canción del día / Song of the day

Thursday, August 13, 2009

2/2

Una vez más, los estudiantes del doctorado en Economía salen de sus madrigueras, abandonan sus despachos y olvidan la montaña de apuntes. Una vez más, todo ha acabado. Su cerebro busca compulsivamente responsabilidades, plazos, objetivos y horarios... pero esta vez sólo hay un gran objetivo: vivir.
El viento susurra la gran verdad que sólo los necios negaron o pusieron en duda alguna vez: hay vida más allá del primer año. Toca disfrutarla.


Encore une fois, les étudiants du doctorat en Économie sortent de leurs tanières, ils abandonnent lerus bureaux et oublient la montagne de notes... encore une fois tout est fini. Leur cerveaux cherchent de manière compulsive des responsabilités, des délais, buts, horaires... mais cette fois il n'y a qu'un grand but: vivre.
Le vent chuchote la grande vérité que seulement les idiots nièrent ou doutèrent dans le passé: il y a de la vie au-delà de la première année. Maintenant il est temps de la profiter.

Canción del día/Chanson du jour:

Monday, August 10, 2009

1/2

¿Y qué más da que quede un examen cuando, mal que bien, ya se ha pasado uno y se intuye cada vez más cercana la presencia de los nuestros?


Et alors, quoi si il reste un examen quand on a passé, avec plus ou moins de chance, le premier et l'on ressent de plus en plus proche la présence des notres?

Canción del día / Chanson du jour

Monday, August 3, 2009

El derecho al delirio (E. Galeano) / Le droit au délire (E. Galeano)

"Ya está naciendo el nuevo milenio. No da para tomarse el asunto demasiado en serio: al fin y al cabo, el año 2001 de los cristianos es el año 1879 de los musulmanes, el 5114 de los mayas y el 5762 de los judíos. El nuevo milenio nace un primero de enero por obra y gracia de un capricho de los senadores del imperio romano, que un buen día decidieron romper con la tradición que mandaba celebrar el año nuevo en el comienzo de la primavera. Y la cuenta de los años de la era cristiana proviene de otro capricho: un buen día, el papa de Roma decidió poner fecha al nacimiento de Jesús; aunque nadie sabe cuándo nació. El tiempo se burla de los límites que le inventamos para creernos el cuento de que él nos obedece; pero el mundo entero celebra y teme esta frontera.

Una Invitación al Vuelo.
Milenio va, milenio viene, la ocasión es propicia para que los oradores de inflamada verba peroren sobre el destino de la humanidad, y para que los voceros de la ira de Dios anuncien el fin del mundo y la reventazón general, mientras el tiempo continúa, calladito la boca, su caminata a lo largo de la eternidad y del misterio. La verdad sea dicha, no hay quien resista: en una fecha así, por arbitraria que sea, cualquiera siente la tentación de preguntarse como será el tiempo que será. Y vaya uno a saber como será. Tenemos una única certeza: en el siglo veintiuno, si todavía estamos aquí, todos nosotros seremos gente del siglo pasado y peor todavía, seremos gente del pasado milenio. Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea. En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar. ¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho a soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible: el aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones; en las calles, los automóviles serán aplastados por los perros; la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor; el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas; la gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar; se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y como juegan el niño sin saber que juega; en ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar; si no los que quieran cumplirlo; los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas; los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas; los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos; los políticos no creerán que la los pobres les encanta comer promesas; la solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo; la muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero; nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene; el mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra; la comida no será mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos; nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión; los niños de la calle no serán tratados como basura, porque no habrá niños de la calle; los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos; la educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla; la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla; la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda con espalda; una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América, una mujer india, gobernará Guatemala y otra Perú; en Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar los tiempos de la amnesia obligatoria; la Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo; la Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: "Amarás a la naturaleza, de la que formas partes"; serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma; los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar; seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo; la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses, pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero".

E. Galeano, Patas arriba. La escuela del mundo al revés

"Un millénaire s’en va, un autre arrive.

Le temps se moque des limites que nous lui inventons pour croire qu’il nous obéit ; mais le monde entier célèbre et craint cette frontière.

L’occasion est propice pour que les orateurs pleins d’un feu de paroles pérorent sur le destin de l’humanité et pour que les porte-parole de la colère de Dieu annoncent la fin du monde et la désintégration générale, tandis que le temps poursuit, bouche cousue, sa randonnée au long de l’éternité et du mystère.

Pour être franc, personne n’y résiste : si arbitraire que soit cette date, chacun éprouve la tentation de s’interroger sur ce que seront les temps à venir. Mais qui pourrait le savoir ? Nous ne possédons qu’une seule certitude : nous sommes déjà des gens du siècle passé et, pis encore, du millénaire passé.

Pourtant, si nous ne pouvons deviner ce que sera l’époque, nous avons au moins le droit d’imaginer ce que nous voulons qu’elle soit.

En 1948 et en 1976, les Nations unies ont établi une longue liste des droits de l’homme ; mais l’humanité, dans son immense majorité, n’a que le droit de voir, d’écouter et de se taire.

Et si nous commencions à exercer le droit, jamais proclamé, de rêver ? Et si nous délirions durant quelques instants ?

Utopies

Nous allons porter les yeux au-delà de l’infamie, pour deviner un autre monde possible. Un autre monde où :

l’air sera exempt de tout poison qui ne viendra pas des peurs humaines et des passions humaines ;

dans les rues, les automobiles seront écrasées par les chiens ;

les gens ne seront pas conduits par l’automobile, ni programmés par l’ordinateur, ni achetés par le supermarché, ni regardés par la télé ;

le téléviseur cessera d’être le membre le plus important de la famille, et sera traité comme le fer à repasser ou la machine à laver ;

les gens travailleront pour vivre au lieu de vivre pour travailler ;

on introduira dans le code pénal le délit de stupidité, que commettent ceux qui vivent pour posséder ou pour gagner, au lieu de vivre tout simplement pour vivre, comme un oiseau chante sans savoir qu’il chante et comme un enfant joue sans savoir qu’il joue ;

on n’emprisonnera plus les jeunes qui refusent de faire leur service militaire, mais ceux qui veulent le faire ;

les économistes n’appelleront plus niveau de vie le niveau de consommation, et n’appelleront plus qualité de vie la quantité de choses ;

les chefs de cuisine ne croiront pas que les langoustes adorent être bouillies vivantes ;

les historiens ne croiront pas que les pays sont enchantés d’être envahis ;

les politiciens ne croiront pas que les pauvres sont enchantés de se nourrir de promesses ;

la solennité cessera de croire qu’elle est une vertu, et personne ne prendra au sérieux l’individu incapable de rire de lui-même ;

la mort et l’argent perdront leurs pouvoirs magiques, et le décès ou la fortune ne feront pas d’une canaille un homme vertueux ;

nul ne sera considéré comme un héros ou un imbécile parce qu’il fait ce qu’il croit juste au lieu de faire ce qui lui convient le mieux ;

le monde ne sera plus en guerre contre les pauvres, mais contre la pauvreté, et l’industrie de l’armement n’aura plus d’autre solution que de se déclarer en faillite ;

la nourriture ne sera pas une marchandise, ni la communication un commerce, parce que la nourriture et la communication sont des droits humains ;

nul ne mourra de faim, car nul ne mourra d’indigestion ;

les enfants de la rue ne seront plus traités comme s’ils étaient de l’ordure, car il n’y aura pas d’enfants de la rue ;

les enfants riches ne seront plus traités comme s’ils étaient de l’argent, car il n’y aura pas d’enfants riches ;

l’éducation ne sera pas le privilège de ceux qui peuvent la payer ;

la police ne sera pas la malédiction de ceux qui ne peuvent l’acheter ;

la justice et la liberté, sœurs siamoises condamnées à vivre séparées, seront à nouveau réunies, épaule contre épaule ;

une femme noire sera présidente du Brésil et une autre femme, noire, présidente des Etats-Unis ; une Indienne gouvernera le Guatemala et une autre le Pérou ;

en Argentine, les folles de la place de Mai – las locas de la plaza de Mayo – seront un exemple de santé mentale, car elles refusèrent d’oublier à l’époque de l’amnésie obligatoire ;

Notre Sainte Mère l’Eglise corrigera les erreurs des Tables de Moïse, et le sixième commandement ordonnera de fêter le corps ;

l’Eglise dictera aussi un autre commandement que Dieu avait oublié : « Tu aimeras la nature, dont tu fais partie » ;

les déserts du monde et les déserts de l’âme seront reboisés ;

les désespérés seront espérés et les égarés seront retrouvés, car ce sont eux qui se désespérèrent à force d’espérer et qui s’égarèrent à force de chercher ;

nous serons les compatriotes et les contemporains de tous ceux qui voudront la justice et qui voudront la beauté, quels que soient l’endroit où ils seront nés et l’époque où ils auront vécu, sans accorder aucune importance aux frontières de la géographie ou du temps ;

la perfection restera l’ennuyeux privilège des dieux, mais, dans ce monde fou et foutu, chaque nuit sera vécue comme si elle était la dernière et chaque jour comme s’il était le premier".

E. Galeano, Sens dessus-dessous
Extrait de http://www.monde-diplomatique.fr/2004/09/GALEANO/11434

Canción del día / Chanson du jour

Saturday, August 1, 2009

Asimilación de la barbarie (V): Un comentario

Quinlan es un implacable policía de fronteras con una de las virtudes que más aprecio y que intento aplicar siempre que puedo: el escepticismo crítico. El blog -tal y como lo concibo- no es el mejor lugar para desarrollar grandes reflexiones y exponer los argumentos con todos los matices y toda la prudencia que un análisis serio merece. Así pues, los blogs se convierten en el paraíso de los sabuesos de las imprecisiones, de los titubeos argumentativos, de la demagogia y de la palabra fácil. Territorio ideal para aquellos que, teniendo las ideas claras, pretenden comprobar hasta qué punto su interlocutor también ha meditado adecuadamente sobre la cuestión y es consciente de los miles de matices que deben tomarse en cuenta. El escritor soberbio o dogmático es una presa especialmente jugosa para estos policías de las ideas y de la justicia.
Con cierta vergüenza por escribir una entrada tan autorreferencial, recuerdo al lector que en una de las entradas anteriores me quejaba amargamente de la falta de perspectiva histórica y metodológica de la Economía neoclásica. En su comentario, Quinlan repetió una idea que ya expresó anteriormente con ocasión de una entrada similar: la falta de claridad a la hora de definir mi tan manida "economía neoclásica".
Debo reconocer que mis entradas incidieron sobre todo en mi descontento con la manera en que la Economía se enseña hoy en día y no me tomé la molestia de detenerme demasiado en los aspectos interesantes que encuentro en la "ortodoxia". Además, confieso abiertamente que mi conceptualización de uno de los elementos centrales de mis posts -el análisis neoclásico- es prácticamente inexistente. Grave problema dado que se trata del blanco principal de mis críticas. Sin querer alargar más esto, simplemente me ceñiré a los dos puntos principales que tenía en mente cuando empecé a escribir esta entrada. En primer lugar quisiera dejar claro que mi descontento nunca pierde de vista los muchísimos aspectos interesantes de todo lo que estoy estudiando. Por último, doy toda la razón a los policías de fronteras en un punto aún más crucial: es mejor no hablar demasiado cuando el objeto central del debate -la "economía neoclásica"- aún precisa un periodo de maduración mucho mayor para ser definido -¡u olvidado!- de manera más consistente. Todo esto puede sonar pedante, superficial u ocioso, pero si algún día quiero aspirar a ser investigador, creo firmemente que debo empezar por asumir la humildad y la honestidad intelectual que en mi opinión deben guiar esta profesión. Espero que este comentario sea tomado como una modesta declaración de intenciones en este sentido.

Canción del día / Chanson du jour