Títulos rimbombantes para ideas sencillas y en absoluto novedosas o sofisticadas. Puede que en el futuro sea un buen economista después de todo. Mucho se ha escrito sobre las posibilidades y retos que plantea la creciente importancia de la inmaterialidad en nuestras sociedades. Filósofos, teóricos de la ecología política e ilustres blogueros ya llevan un tiempo dando vueltas a las posibilidades que ofrecen las redes o los cambios que puede propiciar la creciente importancia del "general intellect" en nuestros sistemas productivos. Lo inmaterial en sus múltiples acepciones y manifestaciones cobra una gran importancia para algunos teóricos de la ecología política o para los partidarios del llamado capitalismo cognitivo. Pese que algunos aún intenten poner puertas al campo, parece que algunos ejemplos de la realidad dan la razón a los defensores de esta nueva realidad y a los cambios que lleva aparejados. Me gustaría centrarme en un ejemplo que quizá aclare un poco las cosas: la música. Tradicionalmente el negocio de la música se asociaba a la venta de discos (vinilos, cassetes, CDs...). Sin embargo, la aparición del Mp3, Youtube o programas de descarga on-line han desprovisto de soporte material a gran parte de la música que escuchamos en nuestro día a día (más allá del reproductor de turno, claro) y han facilitado enormemente la copia y transmisión de los ficheros. Lógicamente, los artistas se han dado cuenta de este cambio y han actuado en consecuencia. Es común poder encontrar discos enteros que han sido colgados en internet por los propios autores para que la gente pueda oírlos gratuitamente. Esto no creo que sea algo aislado o anecdótico: podéis comprobar que los últimos discos de Yann Tiersen, Gogol Bordello o Do Make Say Think, pueden escucharse de principio a fin y tantas veces como queramos con sólo un click. ¿Los artistas se han vuelto locos? En absoluto. Simplemente se han dado cuenta de que entramos en una era en la que hay que cambiar de estrategia: en el caso de la música lo importante (y lo rentable) son los conciertos. El espectáculo en directo ofrece posibilidades fuera del alcance del disco o del mp3: las canciones se reinventan de manera sorprendente, el concierto se convierte en una fiesta que se prolonga hasta quién sabe cuándo en cualquier bar de la ciudad, la música en directo se acompaña de de proyecciones que dotan a cada canción de una personalidad y una fuerza únicas, la música se acompaña de espectáculos circenses... Todo esto son algunos ejemplos de cómo los conciertos añaden otra dimensión a la música, crean otro producto totalmente distinto al disco convencional y demuestran que la reinvención es posible. El disco y la música de estudio deja de ser un fin para convertirse en un medio para asegurar el éxito del concierto. Así pues, parece que muchos artistas ya se han dado cuenta de que lo importante no es crear métodos anti-copia más sofisticados o amenazar (de manera un tanto patética y poco creíble) al internauta. La SGAE y sus compañeros pueden seguir dando palos de ciego y generándose un odio infinito. Afortunadamente otros ya se han dado cuenta de que, simplemente, todo es cuestión de adaptarse a un nuevo contexto en el que las viejas recetas ya no funcionan. Canción del día / Chanson du jour
No me veo con las fuerzas de enfrascarme en un comentario detallado de Dust Lane. Todavía estoy devorando una y otra vez cada una de las ocho canciones mientras aún perdura el éxtasis en el que entro cada vez que abro el nuevo disco de alguno de mis ídolos musicales. Simplemente intentaré comentar algunos aspectos que me parecen importantes a partir de lo que considero dos errores que suelen cometerse cuando se habla de Yann Tiersen y de su música. En primer lugar, creo que equivocan los que dan por perdido al chico de la melódica y de la voz susurrante al piano. Es cierto que la música ha evolucionado, que se ha reinventado para no morir, pero la esencia continúa para todo aquel que tenga la paciencia de escuchar atentamente. Dust Lane tiene momentos que recuerdan -quizá vagamente- a infames misiles magistralmente retratados por otros maestros genios. Los coros y los arreglos electrónicos tejen además una atmósfera ciertamente más oscura e inquietante que la de la transparente Amélie, pero la melódica sigue ahí aunque esta vez vaya unida a algo oscuro. Además, la sensibilidad, la emoción y la delicadeza están presentes hasta el final, en cada capítulo del viaje propuesto por Tiersen en Dust Lane. Quizá haya que ir más allá de una primera escucha para darse cuenta de que todo ha tenido que cambiar para que todo siga igual. En los pocas críticas que he podido leer (aquí o aquí) se suele incidir en el hecho de que el disco está especialmente ligado a la mortalidad (Tiersen perdió a su madre y a un buen amigo durante la gestación del disco). La frase es trivialmente cierta dado que en la presentación del disco ya se explica que "Dust Lane is, inescapably, an album preoccupied with mortality". Creo que de nuevo hay que ir más allá de las apariencias para no caer en un error fatal de interpretación. La música en general (y la de Tiersen en particular) son para mí una de las máximas celebraciones de la vida. El propio Tiersen añade a la idea de música y mortalidad algo mucho más cercano a lo que yo pienso: "It is also an album about life not as something lost, but something to be lived. Not a sad thing, but a colourful thing - an experience sometimes painful, but also joyful". La música nos obliga a enfrentarnos a nuestra infinita fragilidad y a nuestra soledad. Es un amplificador magnífico en nuestros momentos de alegría y un catalizador insustituible en la digestión de la melancolía o de la tristeza. La música es, en definitiva, un elemento insustituible y necesario de la vida. Es la vida. Disco del día/Album du jour: Yann Tiersen - Dust Lane by Yann Tiersen
Dans le souci ouvert de réclamer ma cohérence avec mes idées dans certains débats longuement traités, j'annonce très fièrement qu'après ma première correction d'examens deux étudiants ont obtenu la qualification maximale. L'examen avait deux petites dissertations, au passage...
Con la clara intención de reclamar mi coherencia en viejos debates que tradicionalmente se han planteado con amigos franceses, anuncio orgullosamente que tras mi primera corrección de exámenes dos estudiantes han obtenido la máxima nota. El examen constaba entre otras preguntas de dos pequeños ensayos, por cierto...
"It’s the last year of Kafka’s life, and he’s fallen in love with Dora Diamant, a young girl of nineteen or twenty who ran away from her Hasidic family in Poland and now lives in Berlin. He gets to Berlin in the fall of 1923 and dies the following spring, but those last months are probably the happiest months of his life.
Every afternoon, Kafka goes out for a walk in the park. More often than not, Dora goes with him. One day, they run into a little girl in tears, sobbing her heart out. Kafka asks her what’s wrong, and she tells him that she’s lost her doll. He immediately starts inventing a story to explain what happened. ‘Your doll has gone off on a trip,’ he says. ‘How do you know that?’ the girl asks. ‘Because she’s written me a letter,’ Kafka says. The girl seems suspicious. ‘Do you heave it on you?’ she asks. ‘No, I’m sorry,’ he says, ‘I left it at home by mistake, but I’ll bring it with me tomorrow.’
Kafka goes straight home to write the letter.
The next day, Kafka rushes back to the park with the letter. The little girl is waiting for him, and since she hasn’t learned how to read yet, he reads the letter out loud to her. The doll is very sorry, but she’s grown tired of living with the same people all the time. She needs to get out and see the world, to make new friends. It’s not that she doesn’t love the little girl, but she longs for a change of scenery, and therefore they must separate for a while. The doll then promises to write the girl every day and keep her abreast of her activities.
That’s where the story begins to break my heart. It’s astonishing enough that Kafka took the trouble to write the first letter, but now he commits himself to the project of writing the letter every day. He kept it up for three weeks. Three weeks. One of the most brilliant writers who ever lived sacrificing his time – his ever more precious and dwindling time – to composing imaginary letters from a lost doll. Dora says he wrote every sentence with excruciating attention to detail, that the prose was precise, funny, and absorbing. In other words, it was Kafka’s prose and every day for three weeks he went to he park and read another letter to the girl.
The doll grows up, goes to school, gets to know other people. She continues to assure the girl of her love, but she hints at certain complications in her life that make it impossible for her to return home. Little by little, Kafka is preparing the girl for the moment when the doll will vanish from her life forever. He finally decides to marry off the doll. He describes the young man she falls in love with, the engagement party, the wedding in the country, even the house where the doll and her husband now live. And then, in the last line, the doll bids farewell to her old and beloved friend.
By that point, of course, the girl no longer misses the doll. Kafka has given her something else instead, and by the time those three weeks are up, the letters have cured her of her unhappiness".
A veces podemos pretender conocer la teoría y, sin embargo, sorprendernos al descubrir que a la hora de aplicarla aún somos rehenes de razonamientos y lógicas que creíamos superados. Los cambios de mentalidad son procesos largos y nada triviales en los que las generaciones futuras tienen el deber de superar a sus antepasados afianzando y ampliando los avances que estos han logrado. John se unió tarde al grupo de lectura en historia económica que tenemos en el departamento. De origen taiwanés, nos sorprendió cuando nos dimos cuenta de que también hablaba español al margen de expresarse en un inglés extraordinariamente fluido y correcto. Cuando le preguntamos la razón por la que hablaba español, nos explicó que "my husband is from Zaragoza" ("mi marido es de Zaragoza", la pronunciación de la "z" fue muy española, por cierto). Reconozco que mi impulso inmediato fue pensar "vaya... se confundió..."". Casi inmediatamente me di cuenta de que yo era el que estaba en el error. Y no en uno, sino en dos. En primer lugar, John no habla un inglés "fluido y correcto": su inglés es perfecto dado que ha vivido la mayor parte de su vida en varias ciudades americanas. El segundo error -el que más me dolió- fue el de haber negado la posibilidad de lo evidente, el de haber relegado al terreno de lo improbable una opción de vida a la que ya ha llegado el momento de tratar con todo el respeto y normalidad del mundo. John vive felizmente con su marido maño y punto.
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Extensión. La mirada yanqui sobre la homosexualidad: * Duro artículo en The New Republic sobre la ambigua postura de Obama en lo que respecta al matrimonio homosexual: * Encuesta de la CNN en la que por primera vez la mayoría de los estadounidenses se declaran a favor del matrimonio homosexual.
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Parfois on peut croire que l'on connait la théorie et, néanmoins, découvrir avec surprise que quand il faut la mettre en pratique on est encore esclaves de raisonnements et logiques que l'on croyait dépassés. Les changements de mentalité sont des processus longues et pas du tout faciles où les générations futures ont le devoir de dépasser à ses ancêtres tout en consolidant les avancées qu'ils ont mené à bien. John a rejoint tard le groupe de lecture en histoire économique que nous avons à la fac. Même si il est originaire du Taiwan, il nous a surpris quand on a découvert qu'au delà d'un anglais incroyablement correct et fluide, il parle aussi l'espagnol. Quand on lui a demandé la raison pour laquelle il parle si bien l'espagnol, il nous a répondu que "my husband is from Zaragoza". J'avoue que j'ai pensé quelque chose du genre "tiens... il s'est trompé...". Je me suis rendu compte assez rapidement que j'étais celui qui s'était trompé. Je m'avais trompé doublement, en plus. Tout d'abord, John ne parle pas un anglais "fluide et correcte": il parle un anglais parfait car il a vécu la plupart de sa vie à plusieurs villes nord-américaines. Ensuite -l'erreur qui m'a fait plus de mal- j'ai nié la possibilité la plus évidente, j'aidéplacé au terrain du peu probable une option de vie qu'il faut déja traiter avec le respect et la normalité qu'elle mérite. John vit heureusement avec son mari de Saragosse. C'est tout.
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Extension. Le regard ricain sur l'homosexualité: * Article dur à The New Republic analysant la posture ambigue d'Obama en ce qui concerne le marriage homosexuel. * Enquête CNN où pour la première fois la plupart des américains sont en faveur du mariage homosexuel.
A veces preguntas aparentemente sencillas nos llevan a desvaríos inimaginables y casi sorprendentes. Con la llegada de Sergio -mi nuevo compañero de piso- hemos remodelado buena parte del apartamento con el objetivo de convertirlo en un lugar más acogedor. En un momento dado se planteó la opción de comprar una mesa para nuestro desangelado salón. Yo interpreté la cuestión casi como una afirmación: hay que comprar una mesa. Me parecía algo obvio y que daba por descontado. Pero Sergio planteó la preguntita de marras: "¿Realmente necesitamos la mesa?". Mi primera respuesta fue algo del tipo "¡claro!" pero luego reconocí la necesidad de argumentar las razones por las que una mesa en el salón me parecía un elemento imprescindible. ¿Tiene utilidad una mesa más allá del puro aspecto estético? ¿Es algo que tenemos en el salón simplemente "porque toca", porque es un elemento indispensable en un retrato costumbrista de nuestros hogares occidentales? En ese caso es posible que gastar 75 dólares sea un despilfarro inútil... En mi opinión, la mesa es un elemento clave para promover el desarrollo de los elementos relacionales y de la vida en común en el piso. No es sólo un mueble de relleno: es un elemento que invita a sentarse a su alrededor para hablar de cómo ha ido el día, del último partido del Barcelona o de cómo arreglar el mundo a plazos; es el punto focal alrededor del cual la gente se reúne para probar las tortillas de patatas que me esfuerzo por exportar a estas tierras de barbarie gastronómica; es la excusa perfecta jugar a cartas mientras se pasa revista a todos los rumores imaginables, para organizar una cena con los amigos y constituir la introducción y el desarrollo que acaba conduciendo a una charla en el sofá del otro lado del salón. La mesa se erige, en definitiva, en promotor eficaz de las actividades en común. Llevando el delirio un poco más lejos, me di cuenta de que creo que es posible distinguir dos modelos de casa. Antes de la llegada de Sergio vivía en el modelo que podríamos llamar "atomista". Este modelo podría caracterizarse por una convivencia con una mínima -aunque, en mi caso, muy cordial- interacción entre los miembros del apartamento. En este modelo de casa la subinversión de lo que, en claro abuso terminológico, podríamos llamar bienes "públicos" o relacionales es evidente. Los espacios comunes (salón, cocina, etc.) apenas contienen elementos más allá de lo puramente funcional y necesario. Los mayores esfuerzos se concentran en las habitaciones de cada uno para crear mundos personales y claramente separados. Los lugares comunes quedan reducidos a espacios fríos que desincentivan aún más su cuidado y el intento de convertirlos en lugares más agradables. La atomización puede ser un proceso que se autolimenta. Frente a este modelo encontramos lo que podríamos llamar "la casa relacional". Aún admitiendo que las habitaciones ofrecen un necesario espacio de privacidad, retiro y expresión de un mundo propio, los espacios comunes se desarrollan como extensión natural de las habitaciones y dotan a la casa de una unidad. Estamos, pues, en las antípodas de la "balcanización" propia del anterior modelo. Cuando se decora el salón, no sólo se está dando un toque personal y acogedor al hogar, también se está "invirtiendo" en crear espacios de vida en común que invitan a vivir y a interaccionar más allá del mundo propio y privado de la habitación. En este sentido, la "casa relacional" se caracteriza por una mayor inversión en los espacios comunes (decoración, muebles...) que promueve el tiempo que se pasa en ellos. En cierto modo, concibo la mesa del salón como un elemento importante en la transición del modelo "atomista" al modelo "relacional" que vivo en este momento. Puestos a llevar las cosas (¿demasiado?) lejos, mi apuesta por el modelo relacional en el hogar es bastante coherente con otras de las ideas que intento defender con más o menos éxito en lo que ha dado en llamarse "ecología política". La ecología no puede reducirse a un aspecto puramente medioambiental: debe incluir una teoría y una actitud coherente en lo que respecta a las interacciones sociales y a la "ecología humana". Al mismo tiempo, este análisis delirante y deliberadamente caricaturesco muestra que la ecología política puede (y debe) ir más allá de los grandes discursos y puede traducirse en una ética de lo cotidiano. Esta exigencia de compromiso a pequeña escala en nuestras acciones cotidianas constituye un elemento indisociable para los proyectos y ambiciones más globales. Una reformulación del tan manido pensar globalmente y actuar localmente, si así se quiere. Este tipo de decisiones no dejan de ser análogas a otras disyuntivas propias del desarrollo urbano: ¿promovemos plazas y aceras o centros comerciales y carreteras?, ¿carril bici o carril adicional para los coches?, ¿autopistas o trenes y transportes públicos más baratos? La diferencia entre estas preguntas y la mesa que tanto me preocupa es, claro está, la escala. La necesidad de coherencia y compromiso con una determinada visión de nuestra realidad son las mismas. Antes de ayer compramos la mesa... pero reconozco aún no he explicado a Sergio por qué siento que la compra ha sido tremendamente útil. Parfois, des questions apparemment simples nous aménent à des digressions mentales inimaginables et surprenantes. Avec l'arrivée de Sergio -mon nouveau coloc- on est commencé à aménager la plupart de l'appartement pour le rendre plus accueillant. À un moment donné on s'est posé la question d'acheter une table pour le salon, toujours trop vide. J'ai interprété la question presque comme une affirmation: il faut acheter une table. Il me semblait quelque chose d'évident. Mais Sergio à posé cette maudite question: "a-t-on vraiment besoin d'une table?" Ma première réponse à été quelque chose du genre "mais bien sur!" mais j'ai rapidement reconnu le besoin d'argumenter les raisons qui rendent nécessaire l'achat d'une table. La table, a-t-elle une utilité au-delà du côté purement esthétique? S'agit-il de quelque chose que l'on a dans le salon tout simplement "parce qu'il faut", parce que c'est un élément nécessaire dans le cliché des ménages occidentaux? Dans ce cas il serait possible que dépenser 75$ pour acheter une table soit un gaspillage assez monumental... À mon avis, la table est un élément clé pour promouvoir le développement des éléments relationnels et de la vie en commun au sein du ménage. Ce n'est pas seulement un "meuble-façade" pour le cliché: c'est un élément qui invite à s'assoir autour de lui pour discuter sur la journée, du dernier match de Barcelone ou de comment résoudre les problèmes du monde par étapes; c'est le point focal autour duquel les gens se ressemblent pour gouter l'omelette espagnole que j'essaie d'exporter à ces terres de barbarie gastronomique; c'est l'excuse parfaite pour jouer à cartes tant que l'on discute sur tous les potins imaginables, pour organiser un diner entre amis qui fournira l'introduction et le développement vers la discussion au canapé qu'il a à l'autre bout du salon... La table devient, donc, une promotrice efficace de la vie en commun. En menant mon délire un peu plus loin, je me suis rendu compte qu'il est possible de distinguer deux modèles de ménage. Avant l'arrivée de Sergio je vivais dans le modèle que l'on pourrait nommer "atomiste". Ce modèle présente une vie en commun avec une interaction minimale -même si dans mon cas tout à fait cordiale- entre les membres de la collocation. Dans ce modèle il y a un sous-investissement assez claire de ce que l'on pourrait nommer biens publics ou relationnels. Les espaces communs (salon, cuisine....) sont réduits aux éléments les plus nécessaires et fonctionnels. Les plus grands efforts se concentrent dans les chambres de chacun pour créer des mondes personnels et clairement séparés. Les espaces commun deviennent des endroits froids qui rendent moins possible encore son aménagement et le désir de les rendre plus agréables. L'atomisation est un processus qui se renforce à lui-même. Face à ce modèle atomiste on trouve la "maison relationnelle". Même si l'on doit admettre que les chambre offrent un espace privé tout à fait nécessaire pour se retirer et s'exprimer dans un monde propre, dans la maison relationnelle les espaces communs se développent comme une extension naturelle des chambres et fournissent une certaine unité au ménage. On est, par conséquent, à l'opposé de la balkanisation qui résultait du modèle atomiste. Quand l'on décore le salon, on n'est pas seulement en train de personnaliser et rendre plus agréable notre ménage, on est aussi en train d'"investir" dans la création d'espaces de vie en commun qui invitent à vivre et à interagir au-delà du monde propre et privé de nos chambres. Dans ce sens, la maison relationnelle présente un plus grand investissement (décoration, meubles...) dans ces espaces. C'est de cette manière qu'on encourage le temps consacré à la vie dans ces endroits. D'une certaine manière, je conçois la table comme un élement important dans la transition du modèle atomiste au modèle relationnel. En menant les choses plus (trop?) loin, mon pari pour le modèle relationnel au ménage semble assez cohérent avec d'autre idées que j'essaie de défendre avec plus ou moins de succès au sein de l'écologie politique. L'écologie ne peut pas se réduire à un aspect purement environnementale: elle doit inclure une théorie et une attitude cohérente en ce qui concerne les interactions sociales et l'"écologie humaine". En même temps, cette analyse délirante et caricaturale montre que l'écologie politique peut (et doit) aller bien au-delà des grands discours en devenant une éthique du quotidien. Cette exigence de compromis dans nos actions quotidiennes est indisociable d'autres projets et ambitions davantage globaux. Une reformulation du rebattu "penser global, agir global" si l'on veut. Ce type de décisions sont analogues à d'autres disjonctives propres au développement urbain: doit-on promouvoir les places ou les centres commerciales et les routes?, voie pour les vélos ou route extra pour les voitures?, autoroutes ou trains et transports en commun publiques et moins chers? La différence avec la table qui nous ocuppait est, bien entendu, l'échelle; néanmoins le besoin de cohérence et compromis avec une vision de notre réalité bien précise n'en restent pas moindres. Hier on a acheté la table... mais j'avoue que je n'ai pas encore expliqué à Sergio pourquoi je sens que l'achat a été incroyablement utile.
Canción del día (dedicada a Sarkozy y a todos los idiotas mundiales que lo acompañan en la intolerancia)/Chanson du jour (dédiée à Sarko et à tous ces cons mondiales qui l'accompagnent dans l'intolérance)
Como muchos de vosotros ya sabéis, hace algún tiempo que un grupo de estudiantes en Valencia creamos la filial española de la ONG Estudios Sin Fronteras. Desde su fundación, hemos realizado varias actividades de sensibilización sobre la dura realidad de muchos estudiantes viviendo en zonas en conflicto (especialmente Chechenia y Sáhara occidental). Por primera vez desde nuestra creación como asociación, estamos en disposición de realizar una de las actividades principales que nos marcamos desde el principio: ayudar a financiar los estudios de jóvenes de regiones en conflicto. Los beneficiarios son seleccionados en virtud del proyecto profesional que pretenden desarrollar. Este proyecto debe estar destinado a contribuir al progreso de su ciudad, región o país. Durante el verano hemos estado trabajando en colaboración con la filial alemana en el llamado Proyecto Kindu, en la República Democrática del Congo (RDC). Yo mismo me he encargado de evaluar algunas de las solicitudes de estudiantes congoleños que piden ayuda para financiar sus estudios. Todos ellos presentaban proyectos de gran interés para el desarrollo de su ciudad y de su región en un país que sufre una situación dramática. Un año de estudios en la RDC (incluyendo gastos corrientes y académicos) cuesta tan sólo 700 euros al año. Por ello, al margen de haber cooperado activamente en el proceso de selección, Estudios Sin Fronteras España se ha marcado como objetivo asumir el coste de al menos uno de los veinte estudiantes congoleños a los que se concederá la beca de estudios este año. Esta acción supondrá la culminación de nuestro desarrollo como ONG. El objetivo prioritario en este momento es, lógicamente, reunir los 700 euros que necesitamos para asegurar la financiación de los estudios. Mientras desarrollamos vías de financiación institucionales e intentamos establecer relaciones regulares con otras asociaciones, la ONG está buscando la ayuda de simpatizantes que quieran contribuir a través de donaciones individuales. El reto es importante: tenemos hasta el 13 de septiembre para reunir los fondos que sufragarán los estudios del primer año del estudiante. Para lograrlo, hemos creado un método de donación electrónico a través de una de las empresas más conocidas y seguras del mundo: PayPal. El proceso para donar es exactamente el mismo que se sigue al comprar un billete de avión o cualquier artículo on-line. No tiene ninguna complicación y apenas lleva unos minutos. Además es extremadamente seguro. Dado el reducido coste de un año de estudios en el Congo, donaciones de, por ejemplo, tan sólo 2 euros son de gran ayuda para alcanzar un objetivo que ya tenemos al alcance de la mano. Evidentemente, podréis comprobar que el sistema permite donar la cantidad que se desee pero, como os digo toda donación -por pequeña que sea- supone una gran contribución a nuestro proyecto. Si estáis interesados en ayudarnos, basta con hacer click en el icono "donar" que aparece en la parte superior izquierda de la pantalla al hacer click AQUÍ. Después de mucho tiempo de trabajar en la consolidación de esta pequeña ONG, creo que poco a poco van apareciendo proyectos cada vez más motivadores y ambiciosos. El Proyecto Kindu será una realidad en muy pocos días. Vuestra ayuda es el último impulso que nos falta para dar un considerable salto cualitativo en nuestras acciones. ¡Contamos con vosotros!