Saturday, April 21, 2012

Cultura y coordinación en la prensa deportiva

El diario Sport proponía la siguiente encuesta en su web

Evidentemente las respuestas no tenían sentido. No obstante, observando la pregunta durante unos segundos, asumí que si quería responder lo que pensaba (que, por cierto, es que Drogba es por hoy un peligro mucho mayor que Fernando Torres), hubiera respondido "Sí". ¿Por qué? Al ser la respuesta que aparece en primer lugar me pareció lógico asociarla a la primera opción que da el enunciado. Acto seguido pensé que debería dejar de perder el tiempo con el diario Sport y con esas reflexiones y seguí trabajando o buscando otro medio más convincente de retrasar mi vuelta al trabajo.

Lo interesante vino cuando observé que al cabo de unas horas las respuestas habían cambiado:




Ahora se incluían las respuestas que uno podía esperar pero se mantenían los dos inquietantes "sí" y "no". Seguramente se mantuvieron porque ya hubo algunos lectores que habían votado por esas opciones:

Si asumimos que los lectores que respondieron "sí" o "no" lo hicieron porque aún no se habían incluido las respuestas lógicas y que, al incluirse las opciones "Drogba" y "Torres", la inmensa mayoría o todo el mundo obvió los desconcertantes "sí" o "no", parece que los lectores del diario siguieron exactamente mi razonamiento. Me explico: 3323 personas votaron "sí" y  995 optaron por el "no". O sea, el "sí" ganó cuando sólo había dos respuestas posibles. Cuando se incluyeron las opciones "Drogba" y "Torres", Drogba ganaba por 1804 a 331. Si asumimos que las dos muestras (la que se enfrentaron sólo al "sí" o al "no" y la que ya pudo elegir entre "Torres" o "Drogba") representaba el mismo sentir general (que Drogba es más peligroso que Torres), se demuestra que existe una asociación entre la respuesta "sí" y la voluntad de contestar "Drogba". Parece que la gente llegó a la misma conclusión que yo al querer expresar su punto de vista y enfrentarse a unos misteriosos "sí" o "no".

La anécdota me pareció un ejemplo interesante de cómo la cultura o las referencias comunes de los miembros de un grupo pueden subsanar algunas imprecisiones o errores del entorno y coordinar las acciones de los individuos. Frente a diseños ambiguos o desconcertantes, la gente es capaz de hacer un uso muy eficiente de las convenciones y referencias comunes. Pero seguramente esto ya es un delirio demasiado grande y osado a partir de una simple encuesta del diario Sport. Me temo que debo volver al paper que me mira acusadoramente desde la mesa. Felicidades a los madridistas, por cierto. Vaya palo para los malacostumbrados culés de la era Guardiola.