"La mayoría de las desgracias que nos golpean se deben a que intentamos vivir una vida que nuestra alma no aguanta"
Theodor Kallifatides, Madres e hijos
"La mayoría de las desgracias que nos golpean se deben a que intentamos vivir una vida que nuestra alma no aguanta"
Theodor Kallifatides, Madres e hijos
"[E]n pocas semanas se han deshinchado veinte años de gritos de guerra: la promesa de transformar a Italia en una gran potencia con un imperio mediterráneo ha naufragado miserablemente en las montañas del Pindo y en los desiertos de Cirenaica. La Italia fascista ha demostrado ser incapaz de librar su propia guerra por sí sola".
Tras tres volúmenes y cientos (miles, en realidad) de páginas en las que el lector ha asistido con el corazón en un puño a la emergencia, consolidación y expansión del monstruo fascista, Scurati nos empieza a esbozar en los compases iniciales de su cuarto volumen (La hora del destino, p. 181) un atisbo de grieta que sabemos fatal. El alivio que uno siente es casi palpable. Especialmente cuando el pasaporte azul quema más que nunca en el bolsillo.
"Pero sé que, si me hubiera quedado aquí, no sería capaz de mirar ese paisaje como lo miro hoy. La cotidianidad habría emborronado los recuerdos, o los iluminaría de otra manera, los empastaría con otra densidad seguramente más gris, por cotidiana. Ahora este paisaje recuperado se me ofrece casi como un inesperado regalo cuyo envoltorio se rasga con emoción."
Rafael Chirbes, Diarios. A ratos perdidos 1 y 2, p. 221.
Los trámites burocráticos en España ocurren al filo de la navaja. Uno tiene la sensación de que todo pende de un hilo tejido por el humor de la persona en ventanilla, la paciencia (o inspiración) de uno para insistir en llamar a esa puerta o los caprichos del software de turno. Cuando es así, es mejor no tomarse los trámites (ni la vida) demasiado a pecho. Se vive mejor. Siempre se puede volver mañana.
Ocho (¡8!) años después reabro esta ventana con motivo de un viaje que también es un retorno. Somos dos más y hay un pasaporte nuevo en mi maleta. Estamos instalándonos en una ciudad y un país que me resultan a la vez muy familiares y desconocidos.
Tal vez tenga algo que contar. Veremos.
